18.4.06

MIEDO

Vienes a mi país, a mi terreno, a mi mar, y no se si me lees o no pero ya no puedo escribir como si no estuvieras ahí porque la posibilidad de que sepas demasiado me da miedo.
Se que sabes mucho, se que te he contado demasiado para tu tranquilidad, se que vivirías mejor sin saber de mi amor, de mi esperanza, de las expectativas que tengo puestas en ti, o quizás no, quizás no te importa, quizás soy solo un refugio de verano, una amiga prescindible de la que te olvidas en cuanto vuelves a tu mundo, a tu realidad, no lo se.
No te entiendo y eso es lo que me frena, lo que provoca que tenga alzadas las últimas barreras, las últimas defensas que me permiten recuperar mi dignidad, que te impiden causarme la herida final, con una palabra, con un gesto, sin darte cuenta, sin intención y por eso mismo tan cruel y certera.
Porque no quieres herirme, eso lo se cierto, pero tampoco quieres hacerme feliz, y consigues tanto lo uno como lo otro con la precisión de un bisturí que mata y cura sin intención.
¿Qué es verdad y que es invención?
Aunque quisiera, no voy a escribir acerca de mis sueños, de todo lo que he imaginado en estos días de espera porque la tensión de redescubrirte cada vez es lo que me hace amarte, pero es también lo que me aterroriza, y quiero guardar esos momentos perfectos en el recuerdo de lo que pudo ser si no llega a ser, así podré elegir entre los recuerdos reales y los soñados sin pensar que la realidad se ha adulterado con tu conocimiento de mis sueños. Que difícil verdad? No solo quiero que seas quien yo quiero sino que además quiero que lo seas sin darte pistas, sin varitas mágicas, sin bolas de cristal.
Afortunadamente aún me queda una última barrera, la de este idioma que nos separa, nos aísla y nos protege porque, cuánto más fácil no es hablar en un idioma que no es el materno, en el que las mentiras sólo son a medias y en el que lo que se quiere decir no tiene palabras pero lo que es difícil de expresar no da tanto miedo.
Porque aunque los sentimiento sean universales, las palabras no lo son, y te amo, y te temo.
Miedo, temor, pánico. Amor?

2 comentarios:

anyeloso dijo...

Brillantísimo.
Si el destintario fuera yo me habría tocado la fibra sensible. Pero todas las personas no son iguales. Además, no creo que en tus planes esté enviárselo al destinatario. De todas formas piénsalo, quien sabe si remueves su sentimiento "x" hacia tí, que existir existe.

primaveritis dijo...

Pero es que tú tienes fibra sensible, y de él tengo mis dudas.
De todas formas, gracias por el ánimo
Besazos