4.2.09

ADICCIONES

La verdad es que soy una persona muy poco dada a las adicciones, nunca he fumado, prácticamente no bebo alcohol y desde luego puedo vivir perfectamente sin trabajo, internet ni móvil.
Pero perfectamente, oiga.

Por eso nunca he entendido demasiado bien el problema de NECESITAR un pito, o una copa, y eso que hablo de adicciones digamos, sociales, no me meto en las adicciones a sustancias ilegales.

El caso es que ahora empiezo a entenderlo, sin ser consciente yo era adicta al azúcar, nunca he caído en la tentación de un cigarro porque nunca dejé que la nicotina me atrapara, pero..... un croissant..... eso es otra cosa, no?

Recuerdo perfectamente el NECESITAR una galleta, que siempre acababan siendo diez, o una palmerita, que se convertía en ocho, o una esquinita de chocolate, que acababa siendo un cuarto de tableta.
vamos, todos los síntomas de una adicción, creía que lo controlaba, creía que por un poquito no pasaba nada, y siempre, siempre, acababa consumiendo muchísimo más de lo previsto.
claro que parte del problema es que nadie te avisa que el azúcar es adictivo, y que es peligrosísimo para tu salud.

¿y por que me doy cuenta ahora? os estaréis preguntando ansiosos los que hayáis llegado hasta aquí,

Pues porque ahora estoy desintoxicada, más de dos semanas de no consumir nada de azúcar y la necesidad física ha desaparecido, ahora veo los Ferrero Rocher y paso de ellos, y os aseguro que el tema es duro, porque con el anoréxico del gajito y el despilfarrador malcriador de su padre tengo un armario lleno de galletas de todo tipo, bombones, Ferrero Rocher, Donuts de chocolate y dulces varios, a cual más apetitoso.

pues oye, ni me inmuto, los ignoro como a los cigarrillos, vale, se que son ricos, vale, se que temporalmente ahogarían los nervios, o la depre, pero se que no son buena idea, que después de uno van todos los demás y no me cuesta ningún esfuerzo prescindir de ellos y lidiar directamente con los nervios o la depre sin necesidad de parches.

me siento realmente libre, dietéticamente hablando.

9 comentarios:

Ana dijo...

Yo soy adicta a la nicotina y en cambio paso del azucar casi siempre por que hay unos días que una necesita no solo un poquito si no todo el azucarero. Pasados los mismos vuelvo a ser la misma, el café sin azucar, nada de bollería, ni cosas dulces.

valpertuna dijo...

bienvenida al mundo real al de las privaciones constantes y diarias.
bienvenida a plantearte si este esfuerzo que es de por vida merece la pena.
no es por fastidiar pero no te compres ropa, dentro de poco.. será pequeña.
somos como los alcohólicos ni una gota = a ni un exceso.

buffffffffff

M dijo...

los hidratos de carbono, sobre todo en forma de harinas son totalmente adictivos.
Pero bueno, a apechugar.

Y esto si es libertad, no?

PRIMAVERITIS dijo...

valpertuna: no me pienso comprar ropa.... porque dentro de nada será grande.

aliere dijo...

¿Y no puede ser que sufras un poco de saturación? Me explico, a mí me pasa que cuando por circunstancias no puedo comer o cenar en casa, o hacerlo a unas horas normales, me atiborraba de todas esas cosas que mencionas. Al cabo de un tiempo hasta la cosa más tentadora termina perdiendo su gracia y puedo pasarme largas temporadas en las que, sinceramente, es que ni me apetece, como ahora.

En cualquier caso enhorabuena porque eso facilita mucho las cosas, creo que algo que me ha estorbado en régimenes pasados es tomarlo como una privación. De hecho, incluso si me saltaba el régimen y empezaba a comer chocolate la sensación de estar sacrificándome continuaba :S

Ánimo y gracias por ir contando el proceso con detalle, aunque no sigo tu régimen ni por asomo sino uno propio, motiva de algún modo no sentirse sola en la aventura y ver las experiencias parecidas de otros ;)

PRIMAVERITIS dijo...

aliere: chica, a mi la bollería no me ha saturado nunca, y mira que he trabajado en un horno de pan teniendo bollos todo el día a mano y nada, nunca he mirado un croissant con indiferencia

aliere dijo...

La verdad es que no me han dejado de gustar, así que más que saturar en sí, quizás lo que me pasaba es que llegué a aborrecer la sensación de no comer caliente a lo largo del día.

Para saturación una vez con la canela de las natillas, tardé en volver a probarla unos 5 años, era sentir el olor y marearme de tal atracón que me metí un día. Aún no creo haber llegado a ese punto con la bollería :P

Txabi dijo...

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vix! dijo...

pues yo si que las entiendo.

porque yo soy gordo porque soy un yonki de la comida.

y lo malo es que todo me gusta. no que me guste, que me chifla.