5.6.16

SOMOS EL ÚNICO ANIMAL QUE SE SOBREALIMENTA

Siempre me ha gustado mucho la nutrición, bueno, no se si me gusta o simplemente es que mi contínua pelea con el peso me ha llevado a necesitar la información para controlar un poco mi desproporcionada tendencia a engordar
Porque yo no me he engordado de mayor, yo nací gorda, 4,100 de nada, era un bebé tipo "rollito de oro" todo lorcitas y paz, una niña ideal que adoraba comer, me tiré toda la infancia acosada por las niñas del cole por gorda (que buenos tiempos.... 40 pequeñas brujas en una clase.....y sin chicos con los que meterse......), odiando esos malditos vestiditos infantiles de manguita abullonada que a mi jamás me pasaban por mis gordezuelos brazos y teniendo que comprarme vaqueros en la sección de mujeres en vez de en la infantil porque con 9 años yo ya tenía caderas, y tetas y culo, ya puestos......
No digo que fuera obesa, pero que siempre estuve por encima del peso, eso sin dudarlo.
Así que mi experiencia con las dietas empezó a los doce años, acompañé a mi madre en su viaje por la dieta Atkins y perdí 14 kilos que me hicieron la adolescencia un poco más llevadera. Lamentablemente mi madre no aprendió de la experiencia tanto como yo y ya jamás volvió a controlar su peso salvo en la época del divorcio en la que dejó de comer, pero claro, eso se acabó, a día de hoy le sobran.... buffff, no se, muchos kilos y toma habitualmente estatinas para controlar sus cerca de 400 de colesterol.
Pero yo si que tomé nota de la experiencia, dejas de comer hidratos y adelgazas, ni hambre ni nada.
Lamentablemente mi carne es suuuuuper débil y desde entonces he estado haciendo ciclos de subidas y bajadas de peso cada cinco o seis años. Como me gusta bastante el deporte y tampoco nunca he comido muy mal me cuesta subir esos 15 kilos unos cinco o seis años, lenta pero constante, a base de un poquito de fruta, verdura, algo de cereal integral...... ni bollería ni dulces ni excesos pero si no restrinjo los hidratos, poco a poco llego siempre al punto de innegablemente gorda
Normalmente en cuanto me aburro de la talla 44 grandota, en unos cuatro meses de cetosis me quito los kilos de más
Normalmente.....
Pero ahora he traspasado la fatídica edad de los 45 años, la premenopausia ha hecho acto de presencia, tengo las hormonas alteradísimas y esta vez me está costando la vida adelgazar
Lo que siempre funcionaba, fuera hidratos y ya está, ahora se ha tenido que convertir en ayunos
Y aquí llega el descubrimiento. ¡¡¡¡Tengo menos hambre que nunca!!!! días enteros sin comer, seguidos de "atracones" de una pata de pollo al horno con coles de bruselas que me deja hinchada y tirada en el sofá como si hubiera acabado con la despensa y vuelta al caldito, total, días de unas 800 calorías metidos entre días de ayunos, miseria y compañía. Según todas las teorías debería estar muerta desesperada de hambre y además mi organismo debería estar agarrándose a las calorías, entrando en metabolismo de hambruna y no permitiéndome ni moverme ni adelgazar
Pues adelgazo bastante más alegremente que al principio y hasta me apetece andar y levantar pesas de vez en cuando.
Así que me he puesto a leer otra vez, sobre la cetosis, sobre la leptina, sobre la ghrelina, la insulina..... soy un pozo de información. Y en un artículo he leído una frase un poco al voleo que me ha hecho tilín
¿Comemos por hambre o por placer?
comemos.... está claro, si comemos demasiado engordamos, teóricamente cuando ya tienes grasa actúa la leptina y se te pasa el hambre, eso es lo que hace que los animales en su habitat no engorden en exceso pudiendo obtener la comida que quieran, pero nosotros..... nosotros seguimos comiendo.... incluso cuando ya has comido aperitivo, primero, segundo y estás a tope, aparece el postre y te lo zampas, y a la media hora te zampas otro trozo...... esto va en contra de todos los sistemas hormonales, según la bioquímica si estamos saciados ya no deberíamos tener hambre y diríamos no gracias al segundo trozo sin necesidad de ningún acto de voluntad, igual que decimos no gracias al segundo vaso de agua si ya no tenemos sed, pero salvo algún afortunado, la experiencia demuestra que, si sale a la mesa algo rico, volveremos a comer.
Y ahí es donde se lía la cosa, comemos por encima de nuestras necesidades, ignorando el hecho de que ya no tenemos hambre
Zampamos por placer
Nos alimentamos por hambre, pero comemos por placer, y ese placer es el que nos engorda. (al final las religiones pidiendo ayunos y abstinencias van a tener algo de razón.......)
Luego se lía más la cosa, porque una vez que comes demasiado ahora sí que vuelves loco al sistema, tienes la insulina disparada todo el día, resistencia a la leptina y ya realmente estás muerto de hambre todo el día, pero fijaros, la gente que está todo el día muerta de hambre es la gorda, la delgada no. y no es que hayan engordado por comer, es que tienen hambre por haber engordado, es distinto.
La mayoría nacemos normales, con cierta tendencia a la gordura, pero normalitos, hay poca diferencia en los niños, es poco a poco como vamos diferenciándonos entre comedores y controladores. pero no tiene que ver con la voluntad, conozco gente con una enorme fuerza de voluntad en millones de cosas que falla con la comida (ejem.... yo misma....) porque el hambre no perdona, no puedes ignorar el hambre toda la vida
Si tienes hambre comes, si comes cada vez tienes más hambre, y comes más, y engordas más y...... y eso, pues que engordas.
El problema principal es,
¿¿¿¿Por qué somos el único animal que come cuando ya está saciado, incluso sabiendo que es mala idea?????