4.6.16

AYUNO CON TRAMPAS

El jueves tocaba IF, pero ahora iba a intentarlo un poco más radical, o menos... no se. La idea era extenderlo a dos días pero permitiéndome caldo de verduras
Me preparé un perolo de 6 litros de caldo, básicamente un trozo de gallina, seis cebollas, media col y dos calabacines, la gallina la saqué y las verduras las trituré, el resultado no es algo que se pueda servir en un restaurante de 5 estrellas pero os juro que cuando es lo único que vas a comer resulta de lo más apetitoso
El jueves desayuné mi miserable café con sacarina y leche de soja, la leche de soja tiene tan pocas calorías que no considero que rompa el ayuno. y me fuí a trabajar armada de una caja de pastillas de menta sin azúcar y un paquete de té.
Tenía un día maravilloso, examinando alumnos y luego corrigiendo exámenes, si no sois profesores no podéis haceros una idea del aburrimiento extremo que supone eso, y yo cuando me aburro, pieso en comida
Pensé en comida. Mucho, mucho, mucho
A mediodía ya estaba realmente hambrienta, no un poquito, no. Hambrienta.
Ahogué el hambre en té y terminé la jornada con ensayo de patinaje del gajito y recados varios
Cuando llegué a casa sobre las 7 me avalancé cual tigre sobre el cacerolo de sopa. Lo más delicioso que he comido en la vida
Desesperada decidí hacer un poco de trampa y cortar en tiras un pimiento rojo,
Delicioso, absolutamente, delicioso, os lo recomiendo, dulce... jugoso... crujiente..... no se por qué no le dan al pimiento crudo las cinco estrellas michelín, se lo merece. No conseguí controlar la compulsividad hasta que llevaba masticado medio pimiento.
De alguna manera conseguí darle de cenar al gajito sin echar mano a sus salchichas, meterme en la cama y dormir.
Extrañamente, el viernes me desperté sin pizca de hambre
Café con leche de soja y a trabajar, para subir la apuesta, andando, que son 6 km. A buen paso es una hora.
En recuerdo del hambre del jueves me había llevado un tupper de caldo y por si acaso me lo bebí, pero la verdad es que no lo necesitaba en absoluto.
Día de exámenes, recados, recoger al Gajito de la terapia, a comprarle un muñecajo en premio por buena nota en un control y a casita, total, hora y pico de caminata, reconozco que iba muerta, no se si por el ayuno o por los 32 grados que caían a peso en mi ciudad, estas subidas bruscas de temperatura me matan. Hasta que mi bajísima tensión se hace a la idea voy flotando por la vida.
Por la noche tocaba caldo y masticar un par de tiras de pimiento, pero la verdad es que fué por entretenerme, no pasé hambre en todo el día
Y llegamos a la mañana del sábado, en concreto ahora mismo que os estoy escribiendo a las 14,30h. He desayunado mi café con soja y he preparado la comida, en un rato, en cuanto se enfríe un poco que el Gajito no tolera la comida caliente (esto es el resultado de años comiendo en el cole..... pobrecito) nos trapiñaremos un pollo al horno con cebolla y coles de bruselas, pero tras 64 horas sin comer puedo aseguraros que lo más que siento frente a la perspectiva de un platazo de suculento pollo es un cierto movimiento por las tripas, no hambre, en absoluto.
y he bajado un kilo
No voy a cantar victoria hasta que pasen un par de días, no sea que recupere algo, pero considerando que estoy en cetosis desde mucho antes del ayuno no creo que haya pérdida de líquidos que engañe el resultado
En cualquier caso. ya lo actualizaré que ahora......¡¡¡¡TOCA COMER!!!!!! ;))))